lunes, 30 de julio de 2012

1. Nutrición y deporte: Introducción

Ya sea practicado por salud, por afición o para perder peso, el deporte está íntimamente ligado a la forma en que tenemos de alimentarnos. En este artículo introductorio veremos de forma global en que consisten los distintos tipos de actividad física que desarrollaremos en otros artículos.



Cualquier actividad física del tipo que sea conlleva inevitablemente un gasto energético que ha de equilibrarse con una dieta adecuada a dicha actividad. Hay 2 tipos de actividades físicas distinguibles por la forma en que el cuerpo les hace frente y los nutrientes que utiliza para ello:

Ejercicio aeróbico o cardiovascular: Es quizá el más común y el más aconsejable para mejorar la salud de cualquier persona. Son ejercicios que precisan un movimiento continuado de algunas o todas nuestras extremidades durante un tiempo prolongado de al menos 15 minutos, actividades como el aerobic, fitness, footing, jogging, natación, o montar en bici. En el tiempo que las estamos practicando, el corazón y los músculos realizan un esfuerzo consumiendo energía en forma de carbohidratos los primeros 15-20 minutos principalmente y posteriormente comienza a utilizar grasa como combustible principal. Se le llama ejercicio aeróbico porque se utiliza oxígeno para metabolizar(o utilizar) estos combustibles.

Ejercicio anaeróbico: Son actividades deportivas de alta intensidad y de corta duración, como la musculación y los sprint. La palabra anaeróbico viene a indicar que en este tipo de ejercicio nuestras células musculares no utilizan oxígeno para obtener la energía, sino que utiliza unos sistemas energéticos más rápidos   que la oxidación de nutrientes con oxígeno (que es un proceso lento) como la fosfocreatina o la síntesis de ácido láctico a partir de glucosa (el azúcar de la sangre) en orden de velocidad.



Lógicamente existen muchas actividades deportivas que no pueden clasificarse en una de estas dos categorías, por ejemplo deportes como el baloncesto o el fútbol en los que el esfuerzo es intenso y prolongado pero no es constante, según acaba una jugada hay momentos de descanso. En estos casos el cuerpo tiende a utilizar ambos sistemas energéticos aeróbico y anaeróbico para mantener la actividad.

Hay que tener en cuenta cada tipo de actividad concreta ya que existen multitud de excepciones y necesidades específicas para cada actividad deportiva que pueden cambiar la respuesta de nuestro cuerpo ante ellas, en los siguientes artículos trataré de exponer y diferenciar cada tipo de deporte y cómo optimizar nuestra salud, nuestro rendimiento o nuestra pérdida de peso a través de ellos.


Artículo escrito por/ article written by: Jesús Miguel Rodríguez Castaño

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