domingo, 5 de agosto de 2012

Aditivos incomprendidos

La gran mayoría de los alimentos que encontramos hoy en los supermercados tienen una variedad cuanto menos significativa de aditivos alimentarios. Estos aditivos alimentarios son sustancias que se añaden alimentos para mantener o mejorar sus cualidades tanto sensoriales como higiénicas, es decir, se encargan de mantener la salubridad y el sabor-apariencia de los alimentos en los que se añaden.

Cuando pensamos en los aditivos e incluso cuando vemos en la tele sloganes publicitarios "Sin aditivos", nuestra mente tiende a imaginarlos como sustancias perjudiciales para el organismo, cuya presencia no es deseable en nuestra alimentación; sin embargo esto es causado principalmente por el desconocimiento de estas sustancias. Hemos de tener en cuenta varios factores al pensar en los aditivos:

- Muchos de ellos son de origen natural, como por ejemplo el ácido cítrico (E-330) que se encuentra en todas las frutas que comemos o el ácido ascórbico (E-300) que no es más que el nombre químico de la vitamina C. Otros como el colorante rojo E-120 (ácido carmínico) que se utiliza en productos tan comunes como el yogur de sabor a fresa es también totalmente natural y tan seguro como cualquier otro aunque su origen puede no ser del agrado de todos.


- Una gran parte de ellos han demostrado ser enormemente útiles en la conservación de los alimentos (los llamados conservantes) ya que permiten asegurar la inocuidad de muchos alimentos, claro es el ejemplo de los nitratos y nitritos en productos cárnicos que mantienen a raya el desarrollo de un microorganismo mortal para nosotros, el productor del botulismo.

- Los aditivos de uso alimentario pueden ser absorbidos y eliminados por la orina (sacarina), absorberse e incluirse en nuestro metabolismo normal (el ácido cítrico ya citado es el primer componente de nuestro ciclo metabólico más estudiado, el ciclo de Krebs), metabolizarse por otros sistemas o directamente no llegar a absorberse (como el sorbitol o el xilitol, que no se absorben totalmente y en gran cantidad, no a dosis normales, tienen efecto laxante).


- Todos los aditivos sea cual sea su origen han pasado por un estudio científico extremadamente duro que asegura la total y absoluta inocuidad de los aditivos de uso alimentario, los estudios a los que son sometidos son mucho más exigentes que los de cualquier fármaco, ya que son sustancias que se consumirán de forma prolongada y continua. Además los aditivos se añaden a los alimentos en dosis muy controladas con un factor de seguridad mínimo de 100 veces menos de la dosis a la que no presentan el menor signo de toxicidad.

Como podemos ver, los aditivos no son sustancias extraídas de lava ardiente ni derivados de la kriptonita, muchas veces son sustancias totalmente naturales en incluso vitaminas y todas están totalmente controladas para asegurar que no provocan ningún efecto negativo.



Artículo escrito por/ article written by: Jesús Miguel Rodríguez Castaño


Fuente bibliográfica de ayuda: Aditivos alimentarios. N. Cubero, A. Monferrer y J. Villalta

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