lunes, 9 de diciembre de 2013

Mitos y Leyendas del Gimnasio Ibérico I

Es probable que es artículo no capte la atención inicial de nuestras lectoras, no obstante la lectura de este artículo es de interés general dado que vamos a repasar mitos que afectan a ambos sexos.

El gimnasio es uno de los símbolos del desarrollo económico y social que ha sufrido nuestro país en los últimos 20 años, prueba de ello es que el 90% de aquellos con más de 40 años no pisaron uno hasta llegar a la tierna edad citada. Los gimnasios de los 70 tenían fama de ser un lugar de reunión de hombres que "gustaban del placer de la viril compañía", en los 90 eran antros que olían a sudor, hedían a testosterona y eran vistos como cubiles de macarras, sin embargo hoy en día tener un carnet de usuario de un gimnasio no provoca una especulación sobre nuestra sexualidad o capacidad intelectual, pues han pasado de ser lugares exóticos y desconocidos a lugares de casi obligada visita.
¿Cuantos de vosotros no habéis pisado un gimnasio en vuestra vida? Tanto si disfrutáis del placer de largas carreras por parques y espacios abiertos como si lo hacéis del buen comer y placeres más sedentarios en algún momento habéis recurrido a estos centros para mejorar vuestra condición física.

Si bien diversos son los motivos que nos impulsan a apuntarnos al gimnasio, en la inmensa mayoría de los casos es cuestión de estética, aunque no debemos desdeñar un aspecto mucho más importante que tener un cuerpo escultural: tener un cuerpo libre de enfermedad.
Precisamente este artículo trata de las repercusiones ficticias y reales de ciertas leyendas urbanas ligadas al gimnasio, la mayoría de ellas relacionadas con la "probada" relación entre el contorno de brazos y las disfunciones hepática y eréctil en hombres o la más que evidente transformación de mujeres en Schwarzeneggers por el mero contacto accidental con un disco de 10kilos, ya nos lo avisaban nuestros antiguos en las inscripciones de sus templos: "¡Cuidaos queridas madres, esposas e hijas de practicar el ejercicio con pesos pues ello provoca la inmediata aparición de barba, vello y transforma la suave voz en rugido".
Obviamente esto no es más que una tontería que me he inventado para ridiculizar el mito popular de que el trabajo con pesos masculiniza a las mujeres, pero dejémonos ya de sarcasmos fortuitos y abordemos la cuestión que ha atraído tu atención:

MITOS Y LEYENDAS DEL GIMNASIO IBÉRICO I

1. LAS MUJERES QUE ENTRENAN CON PESO SON MASCULINAS
Este recurso es muy empleado por las usuarias de gimnasio y en mi trayectoria como gymrat he tenido el incomparable placer de oír esto más de 100 veces y no nos engañemos, esto se debe a dos causas:

  • El miedo a lo desconocido y el ridículo: "Si por fin me he aclarado con como funciona la bicicleta elíptica, la cinta de correr y me he leído el manual de la bicicleta de spinning, ¿porqué arriesgarme a incorporar ejercicios nuevos si puedo hacerlos mal, convirtiéndome en objeto de burla?"
  • La connotación de virilidad que asignamos a las pesas: todos hemos vistos que quienes hacen pesas en el cine o la televisión son rudos presidiarios norteamericanos con mostachos y tatuajes de lo más macho.
Otra frase repetitiva que se oye entre las usuarias es "yo no quiero ponerme cachas, solo quiero tonificar", sí querida lectora, estoy seguro que puedo resumir tus ambiciones a la hora de apuntarte al gimnasio con una palabra: tonificar. Quieres unos muslos y glúteos firmes, sin celulitis y que no tiemblen bajo ningún concepto aderezado con un abdomen plano que realce tus atributos femeninos y unos brazos sin "chicha que cuelgue" pero todo ello a base de cinta y elíptica.

Pero pensemos en que quiere decir tonificar, tonificar es la ganancia de tono, en este caso tono muscular, ¿conoces algún corredor de maratón tonificado?¿Y si es de 100/200/400 lisos?¿Y si es un ciclista?¿Y si es un nadador? Los tres últimos casos son atletas que se enfrentan en su actividad a ciclos de aumento de la intensidad del ejercicio frente al primero que se enfrenta a una tarea ardua y terrible pero con un ritmo más constante, ¿podemos pensar que el tono muscular está relacionado con intervalos de intensidad alta? Sí, y lo haremos correctamente, ahora pensemos ¿Que es el entrenamiento con pesos, sus series y repeticiones, sino ejercicio físico en intervalos de cambiante intensidad?
Efectivamente, el ejercicio con pesos es la manera más fácil y rápida de ganar tono y esculpir las curvas de vuestro cuerpo sin masculinizaros en absoluto y si no me creeís os invito a buscar en internet "girl squats"

Las mujeres en que piensas con la masculinización por el ejercicio con pesos son básicamente halterófilas, culturistas y/o practicantes de artes de combate, todas ellas tienen en común que son PROFESIONALES, viven del rendimiento de su cuerpo ya sea por su potencia, tamaño y forma, resistencia etc. Ellas deben perder la grasa y ganar musculo por cuestiones de rendimiento y para ello realizan un entrenamiento durísimo de varias horas diarias, siguen una dieta especial con férrea disciplina y tienen una rutina que gira entorno al entrenamiento.
En resumen, a menos que dediques tu día entero a entrenar, comer y vivir con el objetivo de anular tu genética de género, ganar músculo y perder grasa no vas a desarrollar un físico masculinizado, sino que desarrollaras unas piernas y brazos tonificados, un glúteos firmes, un abdomen plano y una salud envidiable.

2. LAS PIERNAS SOLO SE ENTRENAN CORRIENDO

Sin duda una de las principales funciones de las piernas es la de permitir el desplazamiento bípedo del ser humano, sin embargo si esta fuera su única función su anatomía sería muy diferente.
Las piernas nos dan a la vez estabilidad y se adaptan a terrenos desiguales, nos sirven para empujar (prueba a empujar tu coche solo con la fuerza de los brazos y con las piernas rectas en perpendicular al suelo), saltar, golpear, etc. Al ser unidades multifuncionales dentro de un conjunto más multifuncional aún (el propio cuerpo, que no somos robots desmontables) no puede entrenarse sólo una de sus funciones, ya que es descuidarlas y da lugar a graves problemas de salud.

¿No me creéis hombres chupachups?
Pensad cual es el hueso cuya ruptura causa miles de muerte en la tercera edad, que conecta la columna y torso a las piernas, pensad en la cadera.  En la cadera, como punto de unión de las mitades superior e inferior, se insertan varios músculos de dichas mitades (lumbares, abdominales, glúteos, etc.), como cuerdas atadas a una pieza: si tiras de una (contraes el músculo) esta se dobla hacia el punto de origen de la tensión y al revés.
De producirse una descompensación los músculos más desarrollados tirarán de la cadera hacia ellos si el resto de músculos que se unen a esta no están también desarrollados. Esto deriva en ciática, hiperlordosis, etc. o simples dolores de espalda al final del día aunque también hay enfermedades derivadas del la insuficiencia de tono muscular en las articulaciones (rodilla y tobillo) que cargan el estrés de un cuerpo demasiado pesado.

En resumen, más sentadillas, press de pierna y peso muerto además de correr, bici, elíptica y natación y menos excusas: todos sabemos que entrenar piernas es un mal trago, pero con la práctica desaparece el disgusto y aparece el gusto.

3. PARA UNOS BUENOS ABDOMINALES "SOLO HAY QUE"

En el caso de los abdominales, como en todo, cada maestro tiene su librillo y unos os dirán que sólo hay que hacer crunches: miles y miles de crunches, otros que sólo hay que hacer series de planchas en diferentes posiciones, otros que hay que entrenarlos con peso, otros sin peso, que si todos los días, que si una vez por semana...

Si os habéis leído el punto anterior, habréis comprendido que el cuerpo es una unidad multifuncional, adaptativa que podemos subdividir en unidades menores pero con el mismo patrón. Nuestro cuerpo se adapta al ejercicio que le impongamos pero lo más saludable y recomendado es entrenarlo en el mayor número de funciones para las que "está diseñado". Los abdominales tienen tres funciones principales: contener y comprimir las vísceras, proveer un soporte al eje central de nuestro cuerpo y doblar el tronco en diferentes sentidos. Por tanto para desarrollar los abdominales hay que trabajar todas estas funciones y no sólo una, por ejemplo si entrenamos sólo la función motora mediante crunches, esto puede dar lugar a una postura encogida por acortamiento de estos músculo y dolor de espalda por desplazamiento de vértebras o estiramiento excesivo de las lumbares.

Combinar ejercicios que requieran doblarnos como los crunches o elevaciones de tronco, los que requieran mantener la postura como las planchas (o cualquier ejercicio con peso y desequilibrio como press de hombro de pie) y ejercicios que ayuden a mantener la compresión visceral como las técnicas de vacío o vacuum del yoga, es la clave para un abdomen atractivo y sano.

4. PARA PERDER PESO HAY QUE HACER HORAS Y HORAS DE CARDIO
Si bien es cierto que hacer horas de cardio ayuda a perder peso simplemente porque gastamos más calorías que si no lo hacemos y porque se produce la B-Oxidación de los triglicéridos almacenado en nuestro cuerpo, existen manera más eficaces (resultado/tiempo) y menos tediosos que horas y resta de calorías ("si quemo 500 en una sesión de cinta de correr habré quemado 500 calorías de mi ingesta, lo que al final del día me da un déficit de...").

Uno de estos métodos es el entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT por sus siglas en inglés) que consiste en alternar unos segundos de esfuerzo muy intenso con otros de menor esfuerzo y repetir esta razón varias veces, por ejemplo 20 segundos a sprint, 40 trotando suave, 20 a sprint...El resultado es que podemos entrenar el mismo tiempo que si hiciéramos el ejercicio a ritmo constante, pero metiendo picos de intensidad que disparan el gasto y metabolismo durante el ejercicio y después. Podemos así pasar de quemar 500kcal en una hora a 800kcal por hora de ejercicio y lo mejor de todo es que es hace menos monótono el cardio.

Este es en mi opinión uno de los métodos más interesantes del entrenamiento y acondicionamiento deportivo americano perfectamente ilustrado por el Crossfit, en cuyos entrenamiento se alternan ejercicios de altísima intensidad con otros de menor, siendo la intensidad general determinada por el propio individuo pero normalmente muy alta.

5. YO SÉ TODO LO QUE HAY QUE SABER

Y una mierda.
 Un buen maestro es aquél que se define como un estudiante pues es aquel que mantiene la sed de conocimiento y enseña sin miedo a ser superado por sus alumnos, sino deseando que esto ocurra.
Siempre hay algo que aprender,descubrir o probar, algo que corregir y que nos descubrirá nuevas fronteras y nos permitirá mejorar nuestra condición y aspecto físico. Es importante leer, escuchar y pensar antes de lanzarnos a practicar cualquier ejercicio con una chulería incontestable. Desconfiad de gurús, vendedores de sueños épicos o sabedores de la verdad oculta porqué a menudo son poco más que la mayor autoridad de su propia ignorancia.

¡Hasta pronto!

Artículo escrito por: Jorge Marraud Pascual

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